Nunca pensé que me iba a casar y creo que todos quienes me conocen de cerca lo sabían, pero como bien dice el refrán, "nunca escupas al cielo..." o algo por el estilo.
Todo empezó con una miniborrachera a propósito de una tocata en la que figuraba el Fabián, mi futuro esposito. Estabamos en el ruka bar me parece y no recuerdo bien si antes o después de la simpre bien copeteada puesta en escena (debe haber sido peter ron la banda que tocaba), mi pololo viene todo contentillo y de un paragüazo me dice: ¿casémonos?...shuuuuuu!. Yo quedé plop, por supuesto no me lo esperaba.
Pasó un tiempo y yo me hice la lesa en cuanto al mencionado episodio, ya que el protagonista suele sufrir una especie de amnesia temporal post-trago. Entonces, comenzé a digerir la idea, lentamente, en mi ex-cabecita de mujer no casable y con el tiempo...ya no me pareció tan descabellada fíjense.
Así que le conté lo que me había propuesto-risas por doquier-cuidando de dejar muy en claro que se asumía como talla de carrete, pa' no pasar por ingenua, digo yo. La cosa es que me di cuenta que la que más tenía rollos con lo de matrimoniarse, era yo...buuuu, como siempre las mujeres, tan complicadas!.
Siempre había tomado el tema como una especie de abandono de libertad, lo que me producía un terror casi fóbico, o simplemente lo asociaba a la odiosa rutina, puros prejuicios, pienso ahora. También me perseguían un montón de arquetipos sociales, como el fantasma de la mina que anda con el bestido de novia en la cartera, que nunca he soportado muy bien, etc, etc.
Y así, de conversa en conversa, con el negrito de mi corazón, con la Angelita, con mis padres, con la tía Lucy y con varias personas más, estoy en camino a cambiar de estado civil, con bastante menos susto y pensando positivo. Esa sería, la historia muuuy resumida.
De pasa'ita, gracias a todos los que nos han apoyado y se han alegrado por la noticia.
Wednesday, January 17, 2007
Tuesday, January 02, 2007
Residentes depresivos
El Sábado pasado fuimos con el Fabián al Valle Nonguén, andábamos en busca de un lugar para celebrar "el evento". La cosa es que visitamos el Rincón campesino, comimos pastel de choclo, delicioso, pero muuuuy grande y más encima acompañado de sopaipas con chancho en piedra...quedamos con la wata redonda, en fin...
...luego, como estabamos fente al zoológico, aprovechamos para ir a dar un vistazo, pero después de mirar unas cuantas jaulas, que por lo demás distan muchísimo de parecerce al hábitat de los animales que las ocupan, sobretodo en lo relativo al espacio -muy reducido- nos dimos cuenta de que en el lugar se respira depresión. ¿ Pero cómo no?, si por dar un ejemplo: el cóndor, que se caracteríza por ser el ave voladora más grande del mundo, ¡no puede volar! y se limita a estirar sus alas, yo creo que tratando de que no se le atrofien las pobres.
Algunos animales incluso, apenas se mueven, con una evidente desesperanza aprendida con los años de encierro, miran a los visitantes con desgano, dan unos gemidos, que parecen que pidieran eutanasia y se duermen. Los que se encuentran acompañados por sus pares, se ven un poco mejor de ánimo, pero los que sufren aislamiento, mal, mal.
Monday, December 25, 2006
Friday, December 22, 2006
Sunday, December 17, 2006
Monday, December 11, 2006
Thursday, November 30, 2006
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