Sunday, October 22, 2006

Una noche en Talcahuano

El Viernes recién pasado comenzamos con el primer recorrido nocturno del proyecto en el que estoy participando:"Prevención de VIH/SIDA en espacios de carrete juvenil", que fundamentalmente se trata de ir a lugares donde exista carrete y repartir material preventivo e informar. Nuestro destino fue Talcahuano y partimos desde Conce a eso de las 10 y media. Yo nunca había visitado el puerto de noche, menos había estado en algún lugar de hueveo o algo parecido, así que todo nuevo, quedé impresionada. Con el grupo con el que trabajamos (siete personas, incluyendo el chofer del furgón en el que nos movilizábamos), fuimos a organizarnos a un pub y empezamos allí mismo con la repartija. No hubo ningún problema, a excepción de los infaltables curahuillas medios odiosos, que preguntaban puras tonteras, esperando que alguien quisiera pelear, pero nada.
Luego de pasar por dos lugares similares, nos dirijimos al famoso"Barrio chino", donde agradecí no haber podido ir la noche anterior (me vino una repentina jaqueca con vómitos). Yo, la muy volaita, quería ir sola y a pie a pedir permiso para entrar a los locales la noche siguiente, porque me imaginaba que sin permiso previo, no se podría hacer nada. Me salvé, como siempre, porque conociendo in situ el lugar, ufff!, brígido es poco. En fin, ni siquiera nos bajamos del "móvil" con la Julieta, mi compañera de proyecto, porque nuestros volanteros hubiesen tenido que estar cuidándonos a nosotras, en vez de hacer su pega tranquilos. En la calle, un montón de gente, que reflejaba en sus caras lo cotidiano del acontecer, rutina de fin de semana, supongo. Habían niños pidiendo plata, pasturris, transgéneros, loquitos tratando de robar, trabajadoras sexuales en acción; todo en un aparente clima fiestero, pero tan decadente, que no hacía mas que resaltar la desesperanza y el desamparo de los que viven su vida allí. Triste.

1 comment:

sinseso said...

ayer me contaste ésto .....recuerdo haber tenido una noche de carrete ahí mismo, picaba la jaiva, pero no tuve ninguna mala onda, solo buenos recuerdos de la triste noche porteña, tan pobre, tan inusual, tan frágil. es rara la luz ahí, es rara la frecuencia....¿o yo estaba muy lokita?

jajajaja

buena suerte con tu pega romi!!!